JOHANN SEBASTIAN BACH
(Eisenach, Alemania 1685 - Leipzig 1750)

Misa en si m, BWV 232

Kyrie
Kyrie eleison Corazón a 5 voces
Christe eleison Duet (soprano I y soprano II)
Kyrie eleison Corazón a 4 voces

GLORIA
Gloria in excelsis Deo Corazón a 5 voces
te in tierra pax Corazón a 5 voces
laudamus Aria (soprano II y violín solista)
gratias agimus tibi Corazón a 4 voces
Domine deus Duet (soprano I, tenor y flautas traveseras)
quien tollis peccata mundi Corazón a 4 voces
quien sedas ad dexteram Patris Aria (contratenor y oboe de amor)
quoniam tú solus sanctus Aria (bajo, corno da caccia y fagotes)
Cum sancto Spiritu Corazón a 5 voces

Pausa técnica - 5 '

SYMBOLUM NICENUM (CREDO)
credo in unum Deum quinteto
(Soprano I, soprano II, contratenor, tenor y bajo)
Patrem omnipotentes Corazón a 4 voces
te in unum Dominum Duet (soprano I y contratenor)
te incarnatus est Quinteto (soprano I, soprano II, contratenor, tenor y bajo)
Crucifixus Corazón a 4 voces
te Resurrexit Corazón a 5 voces
te in Spiritum sanctum Aria (bajo y oboe de amor)
Confiteor Corazón y quinteto
(Soprano I, soprano II, contratenor, tenor y bajo)
te expecto Corazón a 5 voces

SANCTUS
Sanctus Corazón a 6 voces
Osanna in Excelsis Doble corazón a 8 voces
Benedictus Aria (tenor y flauta travesera)
Osanna in exelsis Doble corazón a 8 voces

Agnus Dei
Agnus Dei Aria (contratenor)
mujer nobis pacem Corazón a 4 voces

 

La duración aproximada del concierto es de 1 hora y 45 minutos

SOLISTAS

Hana Blažíková, Soprano I
Sophie Harmsen, Mezzosoprano (soprano II)
Raffaele Pe, contratenor
Martin Platz, tenor
Thomas Stimmel, Barítono-bajo

LA CAPILLA REAL DE CATALUÑA

sopranos Y: Rocío de Frutos, Jeanne Lefort, Leonor Martínez, Lise Viricel
sopranos II: Elia Casanova, Manon Chauvin, Carmit Natán, Anaïs Oliveras
Mezzosopranos - Contraltos - contratenor: Merced Bruguera, Eulalia Fantova, Beatriz Oleaga, David Sagastume
tenores: David Hernández, Peter de Laurentiis, Ferran Medios, Martín Doñate
Barítonos - Bajos: Javier Jiménez-Cuevas, Francisco Ortega, Marco Scavazza, Pieter Stas

Lluís Vilamajó, preparación del conjunto vocal

Michael Behringer, correpetidor

Le Concert des Nations

Manfredo Kraemer, concertino
Guy Ferber, René Maze, Jonathan Pia, Trompetas barrocas
Riccardo Balbinutti, timbalas
Marc Hantaï, Yi-Fen Chen, flautas traveseras
Javier Bonet, Corno da caccia
Alessandro Pique, Emiliano Rodolfi, Miriam Jorde, Oboes y oboes de amor
Josep Borràs, Joaquim Guerra, fagots
David Plantier, Violín II
Mauro Lopes, Guadalupe del Moral, Isabel Serrano, Violines I
Alba Roca, Paula Waisman, Santi Aubert, Violines II
David Glidden, Fumiko moría, violas
Balázs Máté, Antoine Ladrette, violonchelos
Xavier Puertas, contrabajo
Michael Behringer, Organo di legno

JORDI SAVALL, deirecció

 

Con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña y el Instituto de Cultura de Barcelona.
Con el apoyo financiero de la Direction Régionale des Affaires Culturelles Occitanie.
En colaboración con Catalunya Música y Catalunya Radio.

Los espacios para los ensayos han sido cedidos por la Escuela Municipal de Música Victoria de los Ángeles y Conservatorio de Sant Cugat del Vallés y el Auditori de Barcelona.

COMENTARIO

por Xavier Pastrana

En 1818, el editor Hans Georg Nägeli promovió una suscripción para editar «la mayor obra de arte musical de todos los tiempos y todos los pueblos». A pesar del enunciado, Nägeli no contemplaría más la edición completa de la Misa en si m de Johann Sebastian Bach, sino que lo haría su hijo, en 1845, más de un siglo después del inicio de la génesis de la "Gran Misa Católica", como la tituló CPE Bach. Los superlativos son habituales e indiscutibles cuando se habla de la Misa en si m de JS Bach, una música que brilla como un astro absoluto en medio de todas las dudas, discusiones y discernimientos que orbitan su creación, estreno, función y valor como obra completa.

El inicio de la historia de esta misa lo podemos situar en 1933, cuando Bach, cansado de la precaria situación laboral en Leipzig, busca una manera de mejorarla. Con este propósito, escribe una carta a Federico Augusto II, elector de Sajonia y rey de Polonia, pidiéndole su protección en forma de un título de la corte, exponiendo la penosa situación en que se encontraba en Leipzig. A este escrito, le acompaña la partitura y las partes instrumentales de una misa brevis, Formada por el Kirie y el gloria. Federico Augusto II, al ser rey de Polonia, tuvo que abrazar el catolicismo y adaptarse a todos los rituales de la liturgia católica, y es por eso que Bach escribe una obra adecuada a esta tradición (sin que ello excluyera su utilización en iglesias luteranas). Pese a que, en la carta que envía a Dresde, Bach califica esta música de «insignificante», las proporciones de la instrumentación son majestuosas: corazón a 5 voces, orquesta de cuerda, trompetas, corno da caccia, Flautas, oboes, fagotes y bajo continuo. Es una obra, además, de larga duración (pocos "glorias" de la época alcanzaban la duración del de Bach), y desde el primer compás se puede percibir que es una obra que pretende saciarse de la enorme calidad que tenía la capilla sajona (famosa en toda Europa) y que le permitía escribir pasajes virtuosos totalmente impracticables para los intérpretes de que disponía en Leipzig.

Aquí, la historia de la Misa en si m se para y no sabemos muy bien cuando se reanuda. La partitura del symbolum nicenum (Credo) parece que nacería en torno a los años 1747-1748, pero es posible que la intención de completar el ordinario de la misa comenzara unos años antes, cuando Bach reutilizó la misa brevis de Dresde para hacer una cantata latina (BWV191) que quizás fue interpretada junto con un sanctus escrito en 1724 y que también acabaría formando parte de la misa toda. Lo que sabemos es que, en sus últimos años de vida, Bach escribió las partes que faltaban para completar una misa católica. Podemos deducir, pues, que en esta última etapa el compositor tomó la resolución de concluir una obra que debía ser un gran compendio de su creación religiosa, como lo fue el Das Wohltemperierte Klavier respecto a su música para teclado. Esta manera de entender la obra podría explicar por qué posiblemente hasta veinte de los veintitrés y siete números que conforman la misa provienen de música propia escrita anteriormente. Lo más que notable uso de la parodia es similar al que encontramos en elOratorio de Navidad o al Mesías de Händel, pero en absoluto es comparable. En los casos anteriores (como en muchos otros ejemplos), la parodia responde a una necesidad por falta de tiempo disponible y muchas veces la adaptación al nuevo texto es poco acertada. En la Misa en si m, sin embargo, la parodia se convierte en un arte por sí misma. Hay que pensar que esta obra es de las pocas (si no la única) que no supuso ninguna ganancia económica a JS Bach y, por lo que sabemos, no fue escrita para ninguna ocasión concreta ni estaba destinada a ser interpretada por ninguna formación específica. Por lo tanto, parece que la razón para completar la misa debía ser otra, que podría responder a muchas interpretaciones posibles, y la reutilización de música anterior parece ser una elección no obligada. Tal vez la intención del compositor era legarnos una guía musical de su propia obra, una manera de explicar Bach a través de Bach, un viaje por la música escrita durante

A pesar del listado de verbos de orden dubitativo que acompañan la historia de la Misa en si m, las incertidumbres empequeñecen hasta desaparecer en escuchar los cuatro primeros compases del Kirie. Bach añadirlos al final de su vida y sirven de puerta de entrada a una especie de Museo Bach donde contemplaremos, una tras otra y, dispuestas en sus conocidas estructuras simétricas, las mejores creaciones del maestro de Eisenach. La primera sala, formada por el Kirie y el gloria, con los aromas napolitanas que tanto gustaban a Dresde, contrastados con elstille antico que mira a Palestrina. La segunda, el symbolum nicenum, Que añade el uso de las entonaciones gregorianas, elevándolas por encima de impresionantes tapices contrapuntísticos. Y una tercera sala podría incluir el majestuoso sanctus (la música más antigua de la misa), con un hosanna que duplica el corazón para, después, recluirse en un benedictus de belleza íntima. Para terminar, un agnus dei que, curiosamente, está repartido entre el solista y el coro, mientras el «mujer nobis pacem» que cierra la obra, recupera música del gloria. Así, dota de un cierto sentido cíclico esta obra superlativa que regala a sus intérpretes, grandes momentos a la vez que los exige grandes sacrificios. 

 
Una catedral del espíritu  para el nuevo milenio

Johann Sebastian Bach (1685-1750) construyó a lo largo de los últimos años de su vida el monumental corpus musical que puede ser considerado su "testamento" y que incluye La ofrenda musical, El arte de la fuga y la Misa en si m. Esta última obra sintetiza a la perfección todo el saber y el talento en el arte de la composición (esencialmente, en el contrapunto) así como la capacidad inventiva de este músico, su extraordinario sentido de la forma, de la estructura y de la métrica. La Misa en si m es considerada una de las utopías musicales más destacables: una misa católica compuesta por un luterano y que no se deja inscribir en ninguna liturgia de estas dos creencias, pero que es sin embargo una de las obras capitales más importantes de todos los tiempos.

Para llegar hasta nosotros, esta obra ha recorrido un camino tan tortuoso como espectacular. Primero, se hizo un estreno parcial en 1786. Más adelante fue interpretado el Credo en un concierto bajo la dirección del segundo hijo de Bach, Carl Philipp Emanuel. La primera interpretación completa fue dirigida por Carl Friedrich Zelter, en 1811, en la Academia de Canto de Berlín. Actualmente, hay un gran número de interpretaciones, con grandes coros y orquesta sinfónica o con corazón de cámara y orquesta con instrumentos de época, sin olvidar las versiones "minimalistas", con un máximo de diez cantores. Todas ellas tienen dos denominadores comunes: el reconocimiento universal de su carácter excepcional, de su belleza, de su dimensión espiritual, y el reto de afrontar su gran complejidad ligada a la dificultad que esto representa todavía hoy, a principios del siglo XXI.

El desempeño de nuestro proyecto de la Misa en si m con La Capilla Real de Cataluña y Le Concert des Nations se ha basado en un nuevo enfoque de los diferentes criterios fundamentales en cuanto a la concepción, la organización y la interpretación tanto de la propia obra como de los medios necesarios para su realización. Situando la Misa en su contexto tradicional e histórico, nos hemos decidido por el uso de un equipo vocal e instrumental propio, de acuerdo con lo que creemos que exigen la partitura, la práctica y el estilo de la época (renunciando simplemente a las voces blancas):

  1. Un conjunto de voces que se reparten las responsabilidades para las arias, los cuartetos y los quintetos "a soli" (corazón favorito) y que forman los grandes conjuntos (gran corazón).
  2. Un conjunto de instrumentos de época según lo exige Bach: 12 instrumentos de viento y 13 instrumentos de arco. un organo di legno toca el bajo continuo que, según la estética de Bach, "es el fundamento más seguro de la música", añadiendo que tenía "por causa y finalidad última honrar a Dios y recrear el espíritu".

Reconsiderando la distribución y la participación de los efectivos vocales según las necesidades reales de la composición y siguiendo la tradición de las obras anteriores a Bach, como las de Schütz, Biber o Rosenmüller, hemos recuperado el uso del "corazón favorito" (de 4 a 10 voces solistas), opuesto a la "capilla" (un conjunto de 21 a 27 voces que forman el "gran corazón"). Según el prefacio de Schütz a su obra policoral los Salmos de David (1619), el "corazón favorito" debe ir siempre acompañado por el bajo continuo (órgano), mientras la "capilla" es sostenida por instrumentos "colla parte" y reúne todas las voces para obtener un conjunto contrastado. De acuerdo con este criterio, a la Misa en si m, el "corazón favorito" interviene siempre que el acompañamiento instrumental de las voces se reduce a dos flautas, cuerdas y violines (quien tollis, te incarnatus, Comienzo del credo) O un simple bajo continuo (Confiteor), Mientras la orquesta interviene con todos sus efectivos o dobla las voces "colla parte" cuando acompaña todas las voces cantadas ( "corazón favorito" y "gran corazón" juntos). De esta manera, el equilibrio entre las voces y los instrumentos es mucho más sutil y los contrastes entre los momentos íntimos y los momentos dichosos son más marcados.

Otro aspecto fundamental en la interpretación es la declamación y la articulación del texto, que inspira a la vez todo el fraseo y las articulaciones instrumentales. En una perspectiva realista, hemos optado por una pronunciación del latín que parte de una idea de síntesis: base germánica y detalles de conocimiento del latín romano antiguo (que puede ser realizado por un cantor cultivado de habla alemana, con el acento propio de su lengua en las vocales -muy difícil de cambiarlo, pero conocedor de las diferencias de la pronunciación latina en las consonantes).

Abordar la Misa en si m es un verdadero reto para todo intérprete, pues la inmensa dimensión espiritual y estética de esta obra y su perfecto equilibrio entre virtuosismo, emoción, pureza y elocuencia alcanzan unos niveles extremos del lenguaje musical que la sitúan en la dimensión más elevada, la más universal jamás alcanzada por el hombre. Esta obra resume el saber de toda una vida, en la que se combinan el pasado (stile antico) Y el presente (Barocco y galante) Para dejar entrever el futuro de un lenguaje musical verdaderamente universal y trascendente.

Jordi Savall
(Bellaterra, otoño de 2012)

LETRAS

JOHANN SEBASTIAN BACH
MISA EN SI M (BWV 232)

Kyrie

Coro a 5 (tutti)
Kyrie eleison.

Duetto (soprano I & II)
Christe eleison.

Coro a 4 (tutti)
Kyrie eleison.

GLORIA

Coro a 5 (tutti)
Gloria in excelsis.

Coro a 5 (tutti)
Et in tierra pax
hominibus bonae voluntades.

Aria (soprano II)
Laudamus té, benedicimus té,
Adoramus Te, glorificamus té.

Coro a 4 (tutti)
Gratias agimus tibi
propter magnam gloriam tuam.

Duetto (soprano I & tenor)
Domine Deus, Rex coelestis,
Deus Pater Omnipotens.
Domine Fili unigenite
Jesu Christe altissime.
Domine Deus, Agnus Dei,
Filius Patris.

Quartetto (soli)
Quien tollis peccata mundi,
miserere nobis.
Quien tollis peccata mundi,
suscipe deprecationem nostramo.

Aria (alto)
Quien sedas ad dexteram Patris,
miserere nobis.

Aria (basso)
Quoniam tú solus sanctus,
tú solus Dominus,
tú solus altissimus Jesu Christe.

Coro a 5 (tutti)
Cum Sancto Spiritu
in gloria Dei Patris.
Amén.

SYMBOLUM NICENUM (CREDO)

Quintett (soli)
Credo in unum Deum.

Coro a 4 (tutti)
Credo in unum Deum.
Patrem omnipotentes,
Factoría coeli et terrae,
visibilium omnium te invisibilium.

Duetto (soprano I & alto)
Et in unum Dominum Jesum Christum,
Filium Dei unigenitum
te ex Patre Natum ante omnia secula.
Deum de Deo, lumen de lumine,
Deum verum de Deo vero,
genitum, non factum,
consubstantialis Patri,
para quem omnia facta sunt.
Quien propter nos homines
te propter nostramo salutem
descendido de coelis.

Quintett (soli)
Te incarnatus este de Spiritu sancto
ex Maria Virgine, te homo factus est.

Coro a 4 (tutti)
Crucifixus etiam pro nobis
sub Pontier Pilato,
passus te sepultus este.

Coro a 5 (tutti)
Te Resurrexit tertia die
secundum scripturas;
te ascendido in coelum,
SEDET ad dexteram Dei Patris,
te iterum venturus este cum gloria
judicare vivos te mortuoria,
cujus reine non erit finis.

Aria (baryton) basso en partitura
Et in Spiritum sanctum
Dominum et vivificantes,
quien ex Patre Filioque procedido;
quien cum Patre et Filio
simul adoratur te conglorificatur;
quien Locutus este por Prophetas.
Te unam sanctam catholicam
te Apostolicam ecclesiam.

Quintett (soli)
Confiteor unum bautismos
in remisiones peccatorum.
[Te expecto Resurrection mortuorum]

Coro a 5 (tutti)
Te expecto Resurrection mortuorum
te vitam venturi saecula. Amén.

SANCTUS

Coro a 6 (tutti)
Sanctus, sanctus,
sanctus Dominus Deus Sabaoth.
Pleni sunt coeli et tierra gloria ejus.

Doppio coro a 8 (tutti)
Osanna in excelsis.

Aria (tenor)
Benedictus quien venit in nomine Domini.

Doppio coro a 8 (tutti)
Osanna in excelsis.

Agnus Dei

Aria (alto)
Agnus Dei quien tollis peccata mundi,
miserere nobis.

Coro a 4 (tutti)
Dona nobis pacem.

LETRAS

JOHANN SEBASTIAN BACH
MISA EN SI M (BWV 232

Kyrie

Corazón a 5 (todos)
Señor, ten piedad.

Duet (soprano I y II)
Cristo, ten piedad

Corazón a 4 (todos)
Señor, ten piedad.

GLORIA

Corazón a 5 (todos)
Gloria a Dios en el cielo.

Corazón a 5 (todos)
Y en la tierra, paz
los hombres de buena voluntad.

Aria (soprano II)
Te alabamos, te bendecimos,
os adoramos, te glorificamos.

Corazón a 4 (todos)
Te damos gracias
por su inmensa gloria.

Duet (soprano I y tenor)
Señor, Rey de los cielos
Dios Padre omnipotente.
Señor, hijo unigénito,
Jesucristo, altísimo.
Señor Dios, Cordero de Dios.
Hijo del Padre.

Quartet (sol)
Vos que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros
Vos que quitas el pecado del mundo
ten piedad de nosotros.

Aria (contratenor)
Tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros.

Aria (bajo)
Porque tú eres Santo,
Tú Señor,
Tú solo altísimo, Jesucristo.

Corazón a 5 (todos)
Con el espíritu Santo
y la Gloria de Dios Padre.
Amén.

SYMBOLUM NICENUM (CREDO)

Quinteto (sol)
Creo en un solo Dios.

Corazón a 4 (todos)
Creo en un solo Dios.
Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra
de todas las cosas visibles e invisibles.

Duet (soprano I y contratenor)
Y creo en un solo Señor, Jesucristo.
hijo único de Dios,
y nacido del padre antes de todos los siglos.
Dios, de Dios, luz, resplandor de la luz,
Dios verdadero, Dios verdadero,
engedrat, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
Para él todo fue,
El cual, por nosotros los hombres,
y por nuestra salvación,
descendió de los cielos.

Quinteto (sol)
Y por obra del Espíritu Santo
nació de la Virgen María, y se hizo hombre.

Quartet (todos)
Crucificado por nosotros
bajo el poder de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado.

Corazón a 5 (todos)
Y resucitó al tercer día,
según las escrituras
y subió al cielo,
donde se sienta a la derecha del Padre,
y volverá con gloria para juzgar
los vivos y los muertos
y su reino no tendrá fin.

Aria (bajo)
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y el Hijo,
y junto con el Padre y el Hijo
adoración y gloria,
que habló por los profetas.
Y en una iglesia,
santa, católica y apostólica.

Quinteto (sol)
Confieso que hay un solo bautismo
para perdonar el pecado.
[Y espero la resurrección de los muertos]

Corazón a 5 (todos)
Y espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo. Amén.

SANCTUS

Corazón a 6 (todos)
Santo, Santo,
Santo es el señor Dios del universo.
Los cielos y la tierra están llenos de tu gloria.

Doble corazón a 8 (todos)
Gloria en las alturas.

Aria (tenor)
Bendito el que viene en nombre del Señor,

Doble corazón a 8 (todos)
Gloria en las alturas.

Agnus Dei

Aria (contratenor)
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.

Corazón a 4 (todos)
Danos la paz.

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