TORU TAKEMITSU
(Tokio 1930 – 1996)

Réquiem para orquesta de cuerda

(1957) – 8′

 

PIOTR ILICH CHAIKOVSKI
(Votkinsk, Rusia 1840 – San Petersburgo 1893)

Concierto para piano y orquesta n.º 1 en si b menor, op. 23

(1874-1875) – 33′

I. Allegro non troppo e molto maestoso
II. Andantino semplice
III. Allegro cono fuoco

Martín García García, piano

 

PAUSA 20'

 

BÉLA BARTÓK
(Nagyszentmiklós, Hungría, actualmente Sînnicolau Mare, Rumanía 1881 – Nueva York 1945)

Concierto para orquesta en fa menor, Sz 166

(1942-43) – 35′

I. Introduzione: Andante non troppo – Allegro vivace
II. Giuoco delle coppie:  Allegretto scherzando
III. Elegia:  Andante non troppo
IV. Intermezzo interrotto:  Allegretto
V. Finale:  Pesante – Presto

Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña
Martín García García, piano
Roderick Cox, dirección

 

PRIMEROS VIOLINES Jaha Lee, concertino asociada / Raúl García, asistente de concertino / Pedro Rodríguez, asistente de concertino / Maria José Aznar / Sarah Bels / Walter Ebenberger / Ana Galán / Natalia Mediavilla / Katia Novell / Maria Pilar Pérez / Jordi Salicrú / Andrea Duca* / Daniel Gil* / Ana Kovacevic* / Francesc Puche* / Yulia Tsuranova*  SEGUNDOS VIOLINES Alexandra Presaizen, solista / Emil Bolozan, asistente / Maria José Balaguer / Jana Brauninger / Patricia Bronisz / Clàudia Farrés / Mireia Llorens / Melita Murgea / Robert Tomàs / Paula Banciu* / Mar Miñana / Oleksandr Sora* / Marina Surnacheva* / Clara Vázquez*  VIOLAS Benjamin Beck, solista / Ewelina Bielarczyk*, asistente / David Derrico / Franck Heudiard / Sophie Lasnet / Miquel Serrahima / Jennifer Stahl / Irene Argüello* / Javier López* / Laia Martí* / Johan Rondón* / Adrià Trulls*  VIOLONCHELOS Charles-Antoine Archambault, solista / Jose Mor, solista / Lourdes Duñó / Vincent Ellegiers / Marc Galobardes / Jean Baptiste Texier / Carla Conangla* / Andrea Fernández* / Joan Rochet* / Amaia Ruano*  CONTRABAJOS Dmitri Smyshlyaev, asistente / Jonathan Camps / Apostol Kosev / Josep Mensa / Albert Prat / Anna Grau* / Noemí Molinero* / Salvador Morera*  FLAUTAS Francisco López, solista / Beatriz Cambrils / Ricardo Borrull, piccolo  OBOES Dolores Chiralt, asistente / José Juan Pardo / Disa English, corno inglés  CLARINETES Josep Fuster, asistente / Francesc Navarro / Lluís Casanova*, clarinete bajo  FAGOTES Silvia Coricelli, solista / Noé Cantú / Slawomir Krysmalski, contrafagot  TROMPAS Juan Manuel Gómez, solista / Joan Aragó / David Bonet / Pablo Marzal  TROMPETAS Angel Serrano, asistente / Adrián Moscardó / Andreu Moros *  TROMBONES Eusebio Sáez, solista / Carlos Fluixà* / Gaspar Montesinos, asistente / Faustino Núñez*, trombón bajo  TIMBALES Victor Segura *  PERCUSIÓN Juan Francisco Ruiz / Ignasi Vila ARPA Magdalena Barrera, solista / Laura Boschetti*

ENCARGADO DE ORQUESTA Walter Ebenberger  
RESPONSABLE DE DOCUMENTACIÓN MUSICAL Begoña Pérez
RESPONSABLE TÉCNICO Ignacio Valero
PERSONAL DE ESCENA Luis Hernández *

COMENTARIO

por Albert Fontelles i Ramonet

Durante la ocupación americana de Japón después de la Segunda Guerra Mundial, Tōru Takemitsu escuchaba diariamente las emisiones de música clásica retransmitidas en directo desde el Hollywood Bowl de Los Ángeles por la Radio de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. «Mi primer maestro fue la radio», remachó el músico en una entrevista. Y es que antes de su primer encuentro con John Cage, en 1964, el compositor se había impregnado de la estética de la música occidental, sobre todo de las obras de Claude Debussy y Olivier Messiaen, autores que había conocido en antena. El Réquiem para orquesta de cuerda, compuesto en 1957 y dedicado a su colega Fumio Hayasaka, compositor de bandas sonoras, le abrió definitivamente las puertas de Occidente. «¡Es una obra maestra!», exclamó Igor Stravinsky después de escucharlo durante una gira en Japón. El Réquiem es una obra escrita en un solo movimiento simétrico (A-B-C-A) que, exceptuando la tercera sección, destaca por el poco contraste melódico y de texturas. Algunos especialistas entrevén los universos sonoros de Tristan und Isolde de Richard Wagner y de la Segunda Escuela de Viena (Arnold Schönberg, Alban Berg y Anton Webern).

En la noche de Navidad de 1870, Piotr Ílich Chaikovski enseñó la partitura de su primer concierto para piano a Nikolai Rubinstein con la esperanza de que el virtuoso pianista ―gran defensor del compositor― le estrenara la obra. «Toqué el primer movimiento. Ni una palabra, ni un comentario, ni una observación [...]. Resultó que mi concierto no tenía ningún valor. La obra era mala, vulgar, mal escrita, imposible de interpretar [...]. Rubinstein me sugirió que revisara algunos pasajes y reelaborara el concierto según sus exigencias», explicó Chaikovski a la benefactora Nadezhda von Meck. «¡No alteraré ni una nota!», le respondió el músico. El nuevo destinatario fue el pianista alemán Hans von Bülow, que lo estrenó en Boston en octubre de 1875 con un éxito triunfal que hizo aumentar la popularidad de Chaikovski en América. Al cabo de unos meses, Rubinstein cambió de opinión y se convirtió en defensor de la obra, dirigiendo su estreno en Moscú con el pianista Serguei Tanéiev ―alumno de Chaikovski― e interpretándola en muchos lugares de Europa, como en la Exposición Universal de París de 1878. En la majestuosa obertura “Allegro non troppo e molto maestoso” destacan los acordes de octava, sobre los que la orquesta interpreta el tema principal. El segundo movimiento, “Andantino simplice-prestissimo”, es un fragmento enormemente emotivo interrumpido por una melodía francesa ―Il faut s’amuser, danser, et rire― que alude a la soprano Désirée Artôt, con la que Chaikovski tuvo una breve relación sentimental. El último movimiento, “Allegro con fuoco”, se inicia con una melodía ucraniana que desemboca en un segundo tema y en una auténtica coda triunfal.

En 1940, después del inicio de la Segunda Guerra Mundial y con una clara oposición al nazismo, Béla Bartók se mudó a los Estados Unidos. Allí tuvo que hacer frente a dificultades económicas, al aislamiento artístico y a la falta de su principal fuente de inspiración: Hungría. A principios de 1943, mientras impartía una serie de conferencias en la Universidad de Harvard, su salud empeoró drásticamente. En el Hospital de Nueva York recibió la visita de Serguéi Kusevitzki, director de la Orquesta Sinfónica de Boston, que le encargó una obra en memoria de su mujer, Natalie Kusevitzki. La idea y la financiación de la obra provenían de dos amigos húngaros de Bartók, el violinista Joseph Szigeti y el director Fritz Reiner. Pocos días después de recibir el encargo, los médicos le diagnosticaron leucemia. En tan solo dos meses, Bartók escribió el Concierto para orquesta en un balneario del lago Saranac, en el norte del estado de Nueva York. En diciembre de 1944, la Orquesta Sinfónica de Boston estrenó el concierto bajo la batuta de Kusevitzki: «¡Es la mejor obra de orquesta que se ha compuesto en los últimos veinticinco años!», afirmó el director ruso el día del estreno. El éxito del concierto animó temporalmente a Bartók, que recibió otros encargos. Sin embargo, no lo pudo disfrutar mucho tiempo, ya que murió diez meses después del estreno. El Concierto para orquesta se estructura en cinco movimientos en forma de arco: vivo-moderato-lento-moderato-vivo. El movimiento central, “Elegía”, está precedido y seguido de dos movimientos cortos que actúan como interludios. La obra combina elementos de música occidental y de música folclórica, especialmente húngara, y se aparta de la tonalidad tradicional, a menudo mediante el uso de modos tradicionales y escalas no convencionales. «El título de este tipo de sinfonía proviene de su tendencia a tratar los instrumentos de la orquesta de una manera concertante, casi como si fueran solistas [...]. La atmósfera general de la obra representa una transición gradual de la austeridad del primer movimiento y el lúgubre canto de muerte del tercero hacia la afirmación de la vida en el último», explicaba uno de los grandes músicos del siglo XX: Béla Bartók.

ATENCIÓN

Este concierto es gratuito para todos aquellos usuarios que estén registrados en L'Auditori Play. Si ya tienes una cuenta en la plataforma, sólo tienes que introducir tus credenciales. Si no es así, regístrate antes.

ATENCIÓN

Has terminado de ver la vista previa del vídeo. Si quieres ver el vídeo entero, lo puedes comprar individualmente (video_price €), o comprar una suscripción con acceso ilimitado a los conciertos desde 7,99 € al mes.

SUSCRÍBETE POR 7,90 € AL MES

Estás a punto de adquirir este vídeo por video_price €. Te informamos que te puedes suscribir por 7,90 € al mes y disfrutar de todos los contenidos con acceso ilimitado. ¿Quieres continuar con esta transacción?